16 muertes de migrantes bajo custodia de ICE en Estados Unidos encienden alarmas por crisis humanitaria

Las condiciones en centros de detención y el aumento de deportaciones generan preocupación en países de Centroamérica, principales afectados por las políticas migratorias.

Las 16 muertes registradas en lo que va del año equivalen a un promedio de una cada seis días.

Las políticas migratorias de Estados Unidos vuelven a estar en el centro del debate internacional. En lo que va de 2026, al menos 16 migrantes han muerto mientras estaban bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), una cifra que marca un ritmo sin precedentes y que ha encendido alertas de organismos de derechos humanos.

El dato surge de un informe reciente de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, que advierte sobre el deterioro de las condiciones en los centros de detención y el impacto de las nuevas políticas migratorias en la región.

De acuerdo con el reporte, las 16 muertes registradas en lo que va del año equivalen a un promedio de una cada seis días, una tasa muy superior a la de años anteriores. En todo 2024, por ejemplo, se reportaron 11 fallecimientos en centros de detención migratoria.

El sistema de detención sigue operando a gran escala. Hasta abril de 2026, ICE mantenía a 60,311 personas detenidas en 203 instalaciones a lo largo del país, una cifra que, aunque ha disminuido en casi 10,000 personas en dos meses, sigue siendo muy superior a los niveles registrados durante la administración anterior.

Hasta abril de 2026, ICE mantenía a 60,311 personas detenidas. (Imágen editada con IA)

El informe también revela un cambio en el perfil de los detenidos. Por primera vez, las personas con antecedentes penales representan el grupo más pequeño dentro de los centros, lo que contradice el discurso oficial que prioriza la detención de individuos considerados “de alto riesgo”.

Centroamérica aparece como una de las regiones más impactadas. Países como Guatemala, Honduras y El Salvador figuran entre los principales destinos de los vuelos de deportación, en un contexto donde Estados Unidos ha incrementado estas expulsiones: solo en marzo se realizaron 225 vuelos, frente a 135 en el mismo mes de 2025.

Las denuncias por condiciones inhumanas en los centros de detención se multiplican. Migrantes han reportado falta de acceso a atención médica, escasez de alimentos, ausencia de higiene básica y uso excesivo de la fuerza por parte de agentes.

El informe además dice que se registran menos detenidos en la frontera.

Uno de los casos más recientes fue el de un migrante mexicano de 49 años, encontrado sin vida en un centro de detención en Louisiana, lo que elevó el número total de fallecidos en custodia durante este año. La mayoría de las víctimas son ciudadanos latinoamericanos.

Además, organizaciones internacionales han cuestionado la reducción en la transparencia de los reportes oficiales. ICE ha pasado de emitir informes detallados sobre cada muerte a resúmenes mucho más breves, lo que dificulta el seguimiento de responsabilidades.

A pesar de la caída en el número de detenciones en la frontera, el informe advierte que la política migratoria de Estados Unidos no se ha suavizado, sino que ha cambiado de forma. El endurecimiento de las condiciones, tanto en el ingreso como en la permanencia, estaría incentivando la “autodeportación” y generando un clima de miedo entre los migrantes.

En este escenario, la crisis migratoria adquiere una nueva dimensión para Centroamérica. Menos personas logran cruzar la frontera, pero más enfrentan condiciones adversas, deportaciones aceleradas y riesgos crecientes, lo que redefine el fenómeno migratorio en toda la región.

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