Rubén Blades recuerda a Willie Colón y habla de mitos y verdades sobre su alianza que catapultó la salsa

En un mensaje publicado en redes sociales, Rubén Blades reconstruye cómo conoció a Willie Colón en Panamá, repasa los 6 discos que redefinieron la salsa y aclara los mitos sobre sus diferencias personales, sin ocultar tensiones legales y políticas que marcaron su ruptura.

Rubén Blades y Willie Colón.

El laureado cantautor Rubén Blades publicó un mensaje de 1,119 palabras en redes sociales tras la muerte de Willie Colón. En el texto relata cómo lo conoció en Panamá, repasa su sociedad musical y aclara las diferencias que los separaron.

El primer encuentro en Panamá

Blades fechó su  carta este 23 de febrero de 2026. Allí se refirió a la muerte de Willie Colón el 21 de este mes. Lo llamó “titán de la música” y figura clave de la salsa.

Luego evocó la última vez que lo vio. Ocurrió el 3 de abril de 2023 en un velorio en Nueva York. La escena sorprendió a muchos.

Sin embargo, la historia central comenzó décadas antes. Blades situó el primer encuentro entre 1967 y 1968, durante unos carnavales en Panamá.

Colón llegó junto a Héctor Lavoe, otro de los grandes del género, para tocar en la Plaza Cinco de Mayo. Blades no los conocía. Pero aquella tarde cambió su rumbo.

El panameño describió la energía rebelde de la banda. También recordó la conversación inicial con Colón. Ninguno imaginó entonces el impacto que tendrían en la música latina.

Seis años y seis discos que redefinieron la salsa

La alianza entre Rubén Blades y Willie Colón produjo 6 álbumes en 6 años. Esa etapa transformó la salsa.

Blades explicó que ambos ampliaron el contenido del género. Pasaron del relato exclusivo del barrio a una narrativa urbana y política.

Esa evolución incluyó letras con conciencia social. También incorporó arreglos más ambiciosos.

El ejemplo más citado es el álbum Siembra, todo un fenómeno. Ese disco consolidó una nueva etapa para la salsa.

Allí incluyeron “Plástico”, canción que cerró con un llamado a la unidad latinoamericana. Blades recordó que ese gesto antecede mensajes recientes en escenarios globales.

Según el músico panameño, la combinación fue providencial. Un joven de Nueva York vía Puerto Rico y otro de Panamá coincidieron en visión.

Colón aportó dirección musical y producción. Blades aportó letras con enfoque panamericano.

El resultado proyectó la música afrocubana a nivel mundial. Así lo describió el propio autor del mensaje.

La ambición musical Colón

Blades destacó la curiosidad artística de Colón. Citó como ejemplo el proyecto El Baquiné de los Angelitos Negros.

Ese trabajo funcionó como banda sonora para la televisión pública estadounidense. No fue un éxito comercial.

No obstante, mostró la voluntad de Colón de asumir riesgos. El trombonista buscó nuevos caminos más allá de la salsa tradicional.

Blades afirmó que siempre respetó esa inquietud. También subrayó el conocimiento de Colón como productor musical.

Con ese retrato, el mensaje rompió la versión simplista del músico comercial. Presentó a un creador dispuesto a experimentar.

Solidaridad en momentos tensos

El texto incluyó episodios personales. Uno de ellos ocurrió en Miami, cuando Blades interpretó “Tiburón”.

El tema generó amenazas. Aun así, Colón lo respaldó.

Otro momento clave sucedió en Studio 54, en Nueva York. Blades cuestionó desde el escenario la relación entre cultura latina y espectáculo.

Tras el concierto, el promotor reclamó. Colón defendió a su compañero.

Esos recuerdos reforzaron la idea de lealtad. También mostraron que la sociedad superó tensiones externas.

Mitos y verdades sobre las diferencias

La ruptura entre Rubén Blades y Willie Colón alimentó rumores durante años. El mensaje abordó ese tema sin rodeos.

Blades reconoció diferencias personales. Afirmó que toda relación contiene contradicciones.

Sin embargo, aclaró que nunca dejó de respetar el talento de Colón. Tampoco negó el afecto.

Entre los episodios conflictivos mencionó una demanda judicial. Según relató, Colón lo demandó por dinero perdido en un concierto.

Blades aseguró que una empresa fue declarada culpable por el desfalco. También señaló que Colón realizó luego un arreglo extrajudicial.

Ese punto marcó una fractura. Además, Blades expresó molestia por posturas políticas de Colón en Estados Unidos.

Aun así, evitó el tono acusatorio. Insistió en separar lo personal de lo artístico.

De esa forma desmontó el mito de enemistad absoluta. Confirmó que existieron tensiones reales. Pero también reafirmó el respeto mutuo.

El legado compartido en la música latina

Blades afirmó que Colón se fue solo físicamente. Sostuvo que su legado seguirá vivo en la salsa.

Describió la obra conjunta como una semilla. Hoy, nuevas generaciones la cultivan.

La música urbana actual retoma discursos de identidad y unidad. Blades conectó ese fenómeno con el mensaje de “Plástico”.

El texto cerró con un agradecimiento directo. “Gracias, Willie”, escribió.

También afirmó que la vida artística trasciende la muerte. Esa idea dio tono final al mensaje.

Una historia que trasciende la ruptura

El mensaje funcionó como crónica y ajuste de cuentas. Además, ofreció contexto histórico sobre la salsa.

Blades relató el origen de su alianza con Willie Colón. Explicó cómo cambiaron el género con contenido social y ambición musical.

Asimismo, abordó mitos y verdades sobre sus diferencias. Confirmó conflictos legales y políticos. Pero descartó el odio.

En consecuencia, el relato presentó una relación compleja. Mostró admiración, desencuentros y memoria compartida.

La historia de ambos músicos refleja la evolución de la salsa. También expone cómo dos talentos pueden transformar un género y, al mismo tiempo, separarse.

Con ese mensaje, Blades dejó constancia pública de una etapa decisiva para la música latina. William Anthony Colón, “El Malo” del Bronx, murió a los 75 años.

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