Centroamérica recibió aproximadamente 1,1 millones de turistas internacionales durante la Semana Santa de 2026, consolidándose como uno de los destinos más dinámicos del hemisferio en el periodo vacacional.
Así lo develó un análisis de la revista Estrategia & Negocios basado en datos oficiales de los institutos de turismo y migración de la región.
Sin embargo, los resultados no fueron homogéneos. Nicaragua se ubicó en el último lugar del ranking regional con apenas 35.477 ingresos de turistas internacionales, de acuerdo con cifras del Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR) y la Dirección General de Migración.
El contraste con los países vecinos es significativo. Guatemala lideró la llegada de visitantes con 501.000 turistas, seguida por Costa Rica (259.000), El Salvador (208.000), Panamá (88.406) y Honduras (57.675), lo que evidencia una amplia brecha en la captación de turismo internacional.
El bajo desempeño nicaragüense coincide con un crecimiento regional impulsado por una mayor conectividad aérea, estrategias de promoción más agresivas y una percepción de mayor seguridad en otros destinos centroamericanos.
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Brecha regional y retos estructurales
El resultado coloca a Nicaragua como el país con menor afluencia turística en el principal periodo vacacional del año y refleja los desafíos estructurales que enfrenta el sector, en contraste con el dinamismo mostrado por sus vecinos.
A pesar de que las autoridades esperaban superar los 100.000 visitantes internacionales, las cifras finales consolidan un retroceso en competitividad turística que impacta directamente en la economía nacional.
En cuanto a la composición de los visitantes, los costarricenses encabezaron la lista con 12.279 ingresos, seguidos por turistas provenientes de Honduras, El Salvador, Guatemala, Panamá y Belice.
También se registraron entradas desde otros mercados como Estados Unidos, Canadá y Alemania.
El sábado 28 de marzo marcó el pico de llegadas a Nicaragua con 13.401 visitantes, de los cuales 11.429 ingresaron por vía terrestre y 1.972 por vía aérea.
Los principales puntos de entrada fueron los pasos fronterizos de Peñas Blancas, El Guasaule y San Pancho. La mayor cantidad de turistas eran de Costa Rica (12.279).
La ampliación de la brecha frente a otros países centroamericanos confirma las dificultades de Nicaragua para posicionarse como destino turístico competitivo en la región.
