La industria panameña se encamina a cerrar 2025 con un crecimiento estimado de alrededor del 1 %, un resultado que refleja las dificultades que enfrentó la actividad productiva a lo largo del año, en un contexto de menor consumo interno, paralizaciones, huelgas y el freno de sectores clave como la construcción.
Desde el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) señalan que el desempeño del sector estuvo condicionado por un entorno económico y social adverso, que limitó la recuperación tras los choques registrados en años recientes. El balance del año, advierten, confirma una etapa de crecimiento bajo que aún no logra consolidar una expansión sostenida.
“El 2025 fue un año muy difícil, estimamos que vamos a tener crecimiento de alrededor del 1 %”, dijo a La Estrella de Panamá el presidente del SIP, Rosmer Jurado.
El líder gremial indicó que las ramas industriales registraron un menor dinamismo, con caídas interanuales en actividades vinculadas a alimentos, bebidas, ganadería y materiales de construcción. Rubros como la leche pasteurizada, bebidas alcohólicas y gaseosas, así como la producción de cemento y concreto, evidenciaron retrocesos, lo que da cuenta de presiones estructurales que persisten en el sector.
Optimismo en 2026
Pese a este panorama, los industriales anticipan un cambio gradual de tendencia hacia 2026. Las expectativas apuntan a una recuperación moderada, apoyada principalmente en la ejecución de grandes proyectos estratégicos y en una reactivación progresiva del consumo y el empleo.
“Pensamos que va a tener una mejor proyección el sector, vamos a tener un crecimiento más moderado y muy buenas perspectivas”, añadió Jurado.
La SIP subrayó que la economía panameña mantiene una alta dependencia de iniciativas de gran escala, tanto del Canal de Panamá como del Gobierno central, que suelen tener un efecto multiplicador sobre la actividad productiva.
De acuerdo con la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca), la actividad económica de Panamá registró a octubre de 2025 un crecimiento interanual de 4.77 %, la segunda tasa más alta de la región, solo por detrás de Costa Rica.
Para 2026, en tanto, el Banco Mundial proyecta que Centroamérica crecerá en promedio 3.6 %, impulsada principalmente por Panamá y Guatemala, con tasas estimadas de 4.1 % y 3.7 %, respectivamente.
