A casi 3 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Honduras y China, los resultados económicos concretos siguen siendo limitados. Las cifras de comercio exterior evidencian un fuerte desbalance comercial, exportaciones reducidas y un déficit creciente para el país.
El debate se reactivó tras la difusión de la carta de despedida del embajador hondureño en China, Salvador Moncada, en la que defendió la decisión del gobierno de Xiomara Castro de romper relaciones con Taiwán y alinearse con Pekín.
En el documento, Moncada afirmó que el acercamiento con China respondió a una decisión estratégica de Estado y que abrió oportunidades comerciales, culturales y de cooperación para Honduras.
Sin embargo, los datos oficiales de comercio y cooperación contradicen varios de esos planteamientos. Desde el anuncio diplomático, las promesas de ayudas millonarias, acceso a un mercado amplio y beneficios sostenibles no se reflejan en la balanza comercial hondureña.
El nuevo presidente hondureño, el conservador Nasry Asfura, prometió en campaña restablecer relaciones con un socio histórico y confiable de Honduras, Taiwán. Esto implicaría romper nexos con China. La decisión, bien vista por empresarios en Honduras, aún no ha sido anunciada.
Comercio bilateral: cifras que no respaldan el discurso
Desde 2023, el comercio entre Honduras y China se ha caracterizado por una asimetría pronunciada. Ese año, las exportaciones hondureñas al mercado chino rondaron los $18.6 millones , mientras que las importaciones desde China superaron los $2,300 millones.
En 2024, la tendencia se profundizó. Las exportaciones apenas alcanzaron $37 millones, frente a importaciones cercanas a los $2,560 millones. China se consolidó como uno de los principales proveedores de Honduras, pero no como un destino relevante para sus productos.
Los bienes hondureños enviados a China siguen concentrados en materias primas y productos de bajo valor agregado, como café, cobre y algunos químicos. Su peso dentro del comercio bilateral continúa siendo marginal.
Industria camaronera en crisis y de respuesta, promesas
Uno de los sectores más golpeados por la decisión, ideológica según muchos críticos, de aliarse con China es la industria del camarón. La crisis surgió tras la ruptura con Taiwán en 2023, que provocó la pérdida de su principal mercado de exportación y del TLC que permitía vender sin aranceles y a precios altos.
La imposición de un arancel del 20% redujo drásticamente las exportaciones, mientras que China no logró sustituir ese mercado debido a precios bajos y escaso volumen de compra.
Como consecuencia, el sector registró fuertes pérdidas económicas, cierre de empresas y miles de empleos perdidos (se habla hasta de 14,000), afectando gravemente al sur del país. La industria enfrenta una de sus peores crisis y presiona por recuperar el acceso al mercado taiwanés ante el fracaso del giro comercial hacia China.
Déficit comercial en aumento
El resultado directo de esta relación ha sido un déficit comercial superior a los $2,500 millones, uno de los más altos que Honduras mantiene con un solo socio comercial. Las estadísticas del Banco Central confirman que el déficit con China creció entre 2023 y 2025, impulsado por el aumento sostenido de importaciones.
Este comportamiento contrasta con el argumento expuesto en la carta del embajador Moncada, donde se afirma que la cooperación con China genera oportunidades reales para el desarrollo nacional.
#NoticiasEDN Cruz: “Tenemos 92 fincas de producción de camarones cerradas”
El presidente de la Asociación e Pequeños y Medianos Acuicultores, Wilmer Cruz, señaló que ellos han sido “los mayores perjudicados. Nos quedamos sin mercado nacional. Tenemos 92 fincas de producción de… pic.twitter.com/BNpEdOnYHf
— EDN TV (@EDNTVHN) January 29, 2026
Pérdida de mercados y acuerdos previos
El establecimiento de relaciones con China implicó la ruptura diplomática con Taiwán, país con el que Honduras mantenía un Tratado de Libre Comercio. Antes de 2023, las exportaciones hondureñas hacia ese mercado superaban los $120 millones anuales, especialmente en productos como camarón y café.
Hasta ahora, el mercado chino no ha compensado esa pérdida. Los volúmenes exportados siguen muy por debajo de los niveles que Honduras alcanzaba con Taiwán, pese a las expectativas creadas por el nuevo vínculo diplomático.
Anuncios de cooperación sin impacto comercial visible
El gobierno hondureño de XIomara Castro anunció acuerdos de cooperación con China, incluidos compromisos en infraestructura y educación por alrededor de $275 millones. No obstante, estos anuncios no se tradujeron en un crecimiento sostenido de exportaciones, ni en una mejora del balance comercial.
Analistas económicos coinciden en que los beneficios siguen siendo principalmente declarativos, mientras el impacto real en empleo, exportaciones y producción nacional permanece limitado.
Balance preliminar de la relación Honduras-China
A la luz de los datos disponibles, la relación entre Honduras y China muestra más costos comerciales que beneficios tangibles para la economía hondureña. El fuerte déficit, la baja presencia de productos nacionales en el mercado chino y la pérdida de acuerdos previos cuestionan el optimismo expresado en la carta del embajador Salvador Moncada.
Aunque el gobierno de Castro presentó el giro diplomático como una decisión estratégica, las cifras indican que el alineamiento ideológico no se ha traducido en ventajas económicas claras. La evolución futura de esta relación dependerá de si Honduras logra convertir promesas en resultados medibles y sostenibles.
