La balanza comercial de bienes de El Salvador registró un déficit de $7,108.8 millones entre enero y julio de 2026, resultado de exportaciones por $4,036.7 millones e importaciones por $11,145.5 millones, según los datos de comercio exterior divulgados esta semana por el Banco Central de Reserva (BCR).
La brecha comercial aumentó debido a que las compras al exterior avanzaron a un ritmo mayor que las ventas salvadoreñas. Las importaciones crecieron 8.5 %, equivalentes a $874.1 millones adicionales frente a los $10,271.4 millones registrados en igual período de 2025. En contraste, las exportaciones aumentaron 4.4 %, unos $170.8 millones más que los $3,865.9 millones reportados un año antes.
El monto de las importaciones, de $11,145.5 millones, se convirtió en el más alto para un período de enero a julio dentro de la serie presentada por el BCR desde 2017. Las exportaciones, aunque acumulan dos años consecutivos de crecimiento, todavía permanecen por debajo de los $4,385.4 millones alcanzados durante los primeros siete meses de 2022.
Estados Unidos encabezó tanto los destinos de las exportaciones como los países proveedores. El mercado estadounidense compró bienes salvadoreños por $1,322.8 millones, mientras El Salvador importó desde ese país mercancías por $3,036.3 millones. Guatemala fue el segundo destino de las ventas nacionales, con $786.6 millones, seguido por Honduras, con $623 millones, y Nicaragua, con $350.4 millones.
China ocupó el segundo puesto entre los principales proveedores de El Salvador, con ventas por $2,207.7 millones, seguida de Guatemala, con $1,038.1 millones, y México, con $853.5 millones. Estados Unidos y China concentraron alrededor del 47 % de las importaciones salvadoreñas, mientras los cuatro principales destinos de las exportaciones —Estados Unidos, Guatemala, Honduras y Nicaragua— reunieron cerca de tres cuartas partes de las ventas externas.
Entre los productos exportados destacaron las camisetas o T-shirts, con $272.3 millones; suéteres, con $247.8 millones; artículos de plástico, con $197.7 millones; azúcar, con $194.3 millones; y café, con $167.5 millones. También figuraron condensadores eléctricos, hilos y cables, productos de papel, aceites y productos alimenticios.
Por el lado de las importaciones, los aceites representaron la principal categoría, con $1,372.1 millones, seguidos de medicamentos, con $414.3 millones, y gas de petróleo, con $353.7 millones. Otras compras relevantes fueron vehículos por $318.9 millones, otra categoría vinculada con automóviles por $284.8 millones, teléfonos por $241.7 millones, maíz por $153.3 millones y quesos por $151.5 millones.
Los datos reflejan que la recuperación de las exportaciones no avanzó al mismo ritmo que la demanda de bienes importados durante 2026. Mientras las ventas externas crecieron por segundo año consecutivo después de las caídas de 2023 y 2024, las compras internacionales alcanzaron un máximo para el período analizado, ampliando la diferencia entre ambos flujos comerciales hasta $7,108.8 millones al cierre de julio.
