Los hondureños perciben una leve mejoría en la tasa de desempleo, aunque sin impacto real en el bienestar de los hogares, cuyos ingresos permanecen estancados frente al aumento sostenido del costo de vida, según la VIII Encuesta Económica Familiar Multipropósito (EEFM) 2025, elaborada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
El estudio, basado en una muestra representativa de 10,298 hogares a nivel nacional, refleja que la tasa de desempleo se redujo de 7.2 % en 2024 a 6.14 % en 2025. Sin embargo, el titular del IIES, Sergio Zepeda, advirtió que esta disminución no resuelve los problemas estructurales del mercado laboral.
Actualmente, el 67.03 % de las personas ocupadas cuenta con empleo asalariado, mientras que el 32.97 % trabaja por cuenta propia. El informe alerta además sobre el desempleo de larga duración: el 40.1 % de quienes buscan empleo lleva más de seis meses sin encontrar trabajo, lo que evidencia limitaciones en la generación de empleo formal y de calidad.
Desigualdades regionales
Las desigualdades regionales también persisten. La región Central registra la tasa de desempleo más alta, con 7.08 %, mientras que la región Occidental presenta la más baja, con 2.97 %. Estas diferencias reflejan disparidades en la actividad económica y en la disponibilidad de oportunidades laborales en el territorio.
En cuanto a los ingresos, el panorama es más preocupante. El 41.77 % de los hogares afirma que sus ingresos no han variado en el último año, el 31.85 % reporta una reducción y apenas el 17.74 % señala un incremento. Este estancamiento ocurre en medio del alza constante en alimentos, transporte, educación y salud, lo que limita el poder adquisitivo y afecta la calidad de vida.
El salario sigue siendo la principal fuente de ingresos, seguido por los negocios propios y, en tercer lugar, las remesas familiares.
“Los datos revelan que seguimos siendo un país codependiente de las remesas”, afirmó Zepeda, al señalar la vulnerabilidad de depender de recursos externos para sostener la economía doméstica.
La encuesta también midió la confianza institucional y reveló altos niveles de desconfianza hacia los partidos políticos, la Presidencia, el Congreso Nacional y los organismos electorales. En contraste, las universidades y el personal docente mantienen mayores niveles de credibilidad, lo que los investigadores describen como un “capital social diferenciado”.
Desde la UNAH, los autores del estudio llamaron a utilizar los resultados como base técnica para impulsar políticas públicas orientadas a la inversión productiva regional, la creación de empleo digno, el fortalecimiento de la productividad y la recuperación del poder adquisitivo. “El subempleo provoca que la calidad del empleo en Honduras no sea la más adecuada”, concluyó el titular del IIES.
