Crisis camaronera en Honduras se agudiza por pérdida del mercado de Taiwán y la desidia de China como “socio”

La industria camaronera hondureña enfrenta cierres masivos, caída de precios y pérdida de mercados tras la ruptura con Taiwán, mientras productores denuncian que las promesas comerciales de China no se cumplieron y aumentan la presión política para revertir la decisión.

El mercado taiwanés representaba hasta el 80% de las exportaciones hondureñas de camarón hasta la ruptura de relaciones en marzo de 2023.

La crisis camaronera en Honduras se profundiza. Mientras decenas de productores tratan de sobrellevar sin éxito las millonarias pérdidas y claman por auxilio, aún esperan que el gobierno de Nasry Asfura restablezca relaciones con Taiwán y desista de mantenerlas con China, el país que para muchos de ellos hundió sus empresas.

En campaña, el ahora mandatario anunció que volvería a entablar nexos con uno de los socios más confiables que tuvo el país centroamericano, Taiwán.

Han pasado más de 3 años desde la ruptura diplomática en marzo de 2023 por parte de la entonces presidenta Xiomara Castro. Sin embargo, los efectos económicos siguen creciendo. La industria acuícola enfrenta cierre de fincas, caída de exportaciones y pérdida de empleos.

Según estimaciones del sector, más de 200 fincas han cerrado. Esto representa unas 7,000 hectáreas fuera de producción y alrededor de 6,000 empleos directos perdidos.

Además, el rubro, antes uno de los principales generadores de divisas, ahora opera a niveles mínimos.

Colapso del mercado y caída de precios agravan la crisis

El cambio de relaciones comerciales afectó de forma directa los precios del camarón. Antes, el mercado taiwanés pagaba hasta $10.5 dólares por kilogramo. En contraste, el mercado de China ofrece cerca de $5.

Esta diferencia redujo los ingresos de los productores y debilitó la rentabilidad del negocio.

Por ello, muchos empresarios optaron por cerrar operaciones. Otros redujeron su producción y despidieron personal.

Al mismo tiempo, el mercado interno se saturó. Los grandes productores, sin exportaciones, colocaron su producto localmente. Esto provocó una sobreoferta y una caída general de precios.

En consecuencia, pequeños acuicultores enfrentan pérdidas constantes. Muchos reportan que ya no logran cubrir los costos de producción.

Impacto social: desempleo y migración en aumento

El impacto no solo es económico. También tiene efectos sociales en las zonas del sur del país.

Comunidades en departamentos como Valle y Choluteca han perdido su principal fuente de ingresos.

Antes, una sola finca podía sostener a cientos de familias. Ahora, muchas de esas instalaciones están abandonadas o bajo vigilancia.

Por otro lado, trabajadores han migrado hacia el empleo informal o buscan oportunidades fuera del país.

Productores advierten que la falta de apoyo estatal y la sequía podrían agravar la migración por razones económicas.

Costos altos y menor productividad complican la recuperación

A la caída de precios se suman costos de producción en aumento. El alimento para camarón, el combustible y las larvas han subido de precio.

Además, los productores reportan menor rendimiento. Señalan que la calidad de las larvas ha disminuido y que factores ambientales han afectado las cosechas.

Por ejemplo, algunos acuicultores indican que solo logran salvar cerca del 30% de las larvas sembradas.

Esto reduce la producción y aumenta el riesgo financiero.

En paralelo, fenómenos naturales como crecidas de ríos han destruido infraestructura productiva, lo que agrava las pérdidas.

Sin tratado comercial, aumentan los aranceles

Aunque Honduras mantiene acceso al mercado taiwanés, ya no cuenta con un tratado preferencial.

Actualmente, las exportaciones deben pagar un arancel del 21%. Esto reduce la competitividad frente a otros países.

Antes de la ruptura diplomática, el camarón hondureño ingresaba sin ese impuesto.

Por ello, los productores consideran que el mercado dejó de ser viable en las condiciones actuales.

Productores exigen apoyo estatal y nuevas políticas

Ante este escenario, asociaciones del sector piden medidas urgentes.

Entre sus demandas destacan: alivio de deudas, acceso a financiamiento y subsidios para reactivar la producción.

También solicitan políticas públicas que faciliten la recuperación del sector.

Dirigentes aseguran que la industria camaronera atraviesa su momento más crítico. Incluso advierten que más fincas podrían cerrar en los próximos meses.

Nasralla se suma al debate sobre Taiwán

En medio de la crisis, el excandidato presidencial Salvador Nasralla afirmó que en su plan de gobierno contemplaba restablecer relaciones con Taiwán.

Nasralla sostuvo que la actual administración no resolvió el tema. Además, vinculó la falta de apoyo al agro con riesgos de migración por hambre.

Sus declaraciones se suman a las demandas del sector camaronero, que insiste en recuperar el vínculo comercial con la isla asiática.

El planteamiento también introduce el tema en el debate político nacional.

Un sector en espera de decisiones clave

Mientras tanto, la industria camaronera sigue en retroceso.

Productores continúan operando con incertidumbre. Muchos enfrentan deudas y baja producción. Otros han abandonado el rubro.

La presión para restablecer relaciones con Taiwán crece. Sin embargo, el futuro del sector dependerá de decisiones políticas y económicas en el corto plazo.

Por ahora, los días pasan y la crisis se profundiza en una de las actividades productivas más importantes de Honduras.

Con información de El Heraldo

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