Crédito externo impulsa a la banca panameña mientras el mercado interno se desacelera

El 43 % de la cartera del Sistema Bancario Nacional ya corresponde a financiamiento fuera de Panamá.

Panamá fue la primera economía de América Latina en dolarizarse. /Fotografía de Pexels

El Sistema Bancario Nacional (SBN) de Panamá volvió a sostener su desempeño en el dinamismo del sector externo durante 2025, consolidando su rol como hub financiero regional en un contexto de menor crecimiento del mercado interno, sostuvo un análisis de Moody’s Local.

Por quinto año consecutivo, la evolución de la banca panameña estuvo marcada por su capacidad para atraer fondos del extranjero y canalizar crédito hacia otros mercados de la región, una estrategia que permitió mantener balances en terreno positivo pese a la desaceleración local.

A noviembre de 2025, la cartera total de crédito del SBN creció un 4.2 %, una cifra inferior a la registrada en 2024 y afectada por una menor colocación en sectores económicos específicos. El principal soporte provino del crédito externo, que aumentó un 11 %, mientras que el financiamiento interno apenas avanzó un 1.2 %, una de las tasas más bajas desde la pandemia y por debajo del promedio observado en Centroamérica.

El crédito externo ya representa el 43 % de la cartera total, frente al 26 % reportado en 2020, reflejando la creciente participación de Panamá como originador de financiamiento para empresas y corporaciones de la región.

Construcción frena el mercado interno

El desempeño moderado del crédito local estuvo influido por la contracción interanual de 12.2 % en el segmento de construcción, uno de los sectores con mayor nivel de morosidad dentro del portafolio interno.

La participación de la construcción en la cartera doméstica se redujo a 6.8 % en noviembre de 2025, desde un 10.7 % en diciembre de 2020, evidenciando un menor apetito de riesgo por parte de la banca en este rubro.

Pese a este comportamiento, la calidad de los activos del sistema se mantiene estable. El índice de cartera vencida se ubicó en 2.4 % al cierre de noviembre de 2025, respaldado en parte por el mayor peso de la cartera externa, compuesta principalmente por créditos empresariales y corporativos con mejor perfil de riesgo y mayor diversificación geográfica.

Las reservas sobre créditos vencidos descendieron a 92.9 %, por debajo del promedio reciente, en un entorno donde las entidades parecen priorizar la rentabilidad sin que se observen deterioros significativos en los indicadores de mora.

Para 2026, las proyecciones apuntan a una banca estable, aunque cada vez más vinculada a la evolución de los mercados internacionales. El desempeño del sector externo seguirá siendo determinante para sostener el crecimiento, en un escenario donde el mercado interno aún muestra señales de menor dinamismo.

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