Centroamérica enfrentará más presión económica por guerras, inflación y crisis energética

El centro de estudios salvadoreño advierte que el aumento del petróleo, las tensiones en Medio Oriente y el menor crecimiento mundial podrían afectar empleo, exportaciones y costo de vida en la región.

El aumento de los precios de energía, transporte y materias primas mantiene bajo presión a las economías de Centroamérica, según advierte FUSADES.

Centroamérica podría enfrentar una nueva etapa de presión económica y social por el impacto combinado de conflictos internacionales, inflación persistente y el encarecimiento de la energía, según un análisis de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), de El Salvador.

El informe señala que la región atraviesa un escenario más complejo tras el conflicto en Medio Oriente iniciado a finales de febrero de 2026 y el resurgimiento del proteccionismo comercial desde 2025.

De acuerdo con FUSADES, estas crisis internacionales han incrementado nuevamente la incertidumbre sobre precios, inversión y crecimiento económico, afectando directamente a economías pequeñas y abiertas como las centroamericanas.

Entre las principales amenazas para la región aparece el aumento del petróleo, el gas licuado y otros insumos básicos, lo que podría elevar los costos de transporte, producción y generación eléctrica en varios países durante los próximos meses.

El documento también advierte que la inflación internacional podría mantenerse alta por más tiempo, obligando a mantener elevadas las tasas de interés y encareciendo el financiamiento para gobiernos, empresas y familias.

Según el análisis, un menor crecimiento económico mundial también podría reducir la demanda de exportaciones centroamericanas y afectar la creación de empleo, especialmente en sectores vinculados al comercio exterior.

 

El precio del gas licuado podría incrementar en los próximos meses.

Efectos de la crisis

FUSADES recuerda que Centroamérica todavía arrastra efectos de crisis recientes. La pandemia afectó las cadenas de suministro en 2020 y la guerra en Ucrania disparó desde 2022 los precios de alimentos, energía y fertilizantes.

 

El informe agrega que la presión social podría aumentar debido a las restricciones migratorias en países de destino como Estados Unidos. En crisis anteriores, muchas familias encontraron en la migración una salida frente al desempleo y el deterioro económico.

Pese al panorama incierto, el centro de estudios considera que la región aún tiene oportunidades para fortalecer sus economías mediante energías renovables, tecnología e inteligencia artificial, sectores que podrían mejorar la productividad y reducir la dependencia externa.

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