El sector industrial y comercial advirtió que los cierres de vías están afectando el abastecimiento, la productividad, las operaciones de empresas y pequeños negocios en distintos puntos del país.
Entre los pasos bloqueados figuran tramos estratégicos de las rutas al Atlántico, el suroccidente y el Pacífico, además de varias calles de la capital guatemalteca.
El Observatorio de Políticas Industriales calcula que las restricciones amenazan diariamente mercancías por unos 1,134 millones de quetzales (alrededor de 150 millones de dólares), entre importaciones y exportaciones movilizadas a través de las aduanas. Prensa Libre
La Cámara de Industria de Guatemala también estima que la paralización podría reducir la recaudación tributaria aduanera en Q100 millones diarios, equivalentes a aproximadamente $13.2 millones.
Aunque la entidad reconoció la preocupación por el encarecimiento de los combustibles, sostuvo que impedir la circulación agrava los costos para trabajadores, familias y empresas.
La Cámara de Comercio pidió una intervención inmediata de las autoridades y reclamó el uso de la fuerza pública para restablecer el tránsito e identificar a los responsables de los cierres.
La crisis ocurre después de que el Congreso aprobara precios máximos de Q39 ($5.16) para el galón de diésel y gasolina regular, y Q41 ($5.42) para la gasolina superior. El plan contempla Q2,500 millones —unos $331 millones— en subsidios.
Los transportistas buscan reunirse con el presidente Bernardo Arévalo para solicitarle que vete la normativa. La prolongación del conflicto eleva el riesgo para las cadenas logísticas que conectan a Guatemala con el resto de Centroamérica y sus mercados internacionales.
