Lionel Messi cerró su etapa con la selección argentina mientras su patrimonio familiar alcanzaba una dimensión de $1,000 millones, según estimaciones de medios especializados.
La fortuna no depende únicamente de los ingresos obtenidos en las canchas. El futbolista convirtió parte de esas ganancias en una red de negocios que abarca hoteles, propiedades, restaurantes y proyectos deportivos.
El fútbol como punto de partida
El contrato con el Inter Miami y los acuerdos comerciales mantienen a Messi entre los deportistas con mayores ingresos del mundo.
Forbes calculó que el argentino obtuvo $135 millones durante 2025. Una parte provino de su actividad deportiva y otra de contratos con distintas marcas.
Su exposición internacional durante más de 2 décadas también elevó su valor comercial. Con Argentina disputó 207 partidos, marcó 125 goles y registró 68 asistencias.
De las canchas a los negocios
Jorge Messi, padre y representante del futbolista (recién fallecido), tuvo un papel relevante en la administración de los ingresos familiares.
La estrategia incluyó inversiones en bienes raíces y turismo. Entre ellas destaca MiM Hotels, cadena con establecimientos en varios destinos españoles.
Desde finales de 2025, Meliá asumió la operación de esos hoteles.
El patrimonio también llegó a Rosario. Messi y Ángel Di María participaron en proyectos para construir viviendas en la ciudad argentina.
Una cartera que sigue creciendo
La familia Messi amplió sus intereses hacia la gastronomía y el fútbol.
El grupo mantiene participación en restaurantes de Rosario y Barcelona. Además, Lionel Messi se incorporó como socio de El Club de la Milanesa, cadena argentina que busca crecer en España.
En el ámbito deportivo, Messi y Luis Suárez fundaron el Deportivo LSM en Uruguay. La familia también participa en Unió Esportiva Cornellà, en España, y Leones FC, en Argentina.
Parte de esta estructura empresarial se relaciona con Limecu España 2010, firma encabezada por Rodrigo Messi.
Un patrimonio marcado por un proceso fiscal
La expansión empresarial convivió con un episodio judicial en España.
En 2016, Lionel y Jorge Messi recibieron una condena de 21 meses por fraude fiscal superior a $5.8 millones. La sentencia no terminó en prisión debido a la ausencia de antecedentes.
Messi, por su parte, reconoció en 2025 que todavía estaba aprendiendo sobre negocios. El futbolista afirmó entonces que el mundo empresarial le interesa y que apenas comenzaba su recorrido en esa actividad.
