Brasil se dio este miércoles una doble alegría al asegurar el liderato del Grupo C tras imponerse por 0 a 3 a Escocia y celebrar el regreso de Neymar, que volvió a jugar con la ‘Seleçao’ casi tres años después.
La pentacampeona acabó con 7 puntos, los mismos que Marruecos, segundo clasificado, pero con mejor diferencia de goles, y jugará los dieciseisavos de final en Houston el próximo lunes.
Su rival en esa eliminatoria será el segundo del Grupo F, que con toda probabilidad será el vencedor del partido que Japón y Suecia juegan mañana en Dallas.
Mientras tanto, Escocia terminó tercera y deberá esperar al resto de grupos para ver si alcanza la segunda fase por primera vez en su historia.
Para Brasil, esta es la duodécima ocasión consecutiva que acaba en el primer puesto la fase de grupos, aunque los tres partidos de esta edición no pasarán a la historia por su brillantez.
Contra el combinado europeo, ni siquiera tuvo que dar el 100 %. Le bastó con esperar los errores de una Escocia que salió a proponer con el balón, y no tardó en demostrar por qué su seña de identidad es el juego defensivo y áspero.
Rayan, hoy titular por el lesionado Raphinha, bloqueó a los siete minutos un mal pase de Scott McKenna, que se durmió con el balón dentro del área, y el rechace cayó en Vinicius Junior, que anotó el primero.
El tanto coincidió con el gol de Haití contra Marruecos, lo que encendió a la afición brasileña por completo.
Casi un cuarto de hora después, el otro central escocés, Jack Hendry, perdió el balón cuando era el último defensa y permitió el segundo de Vinicius, pero el colegiado lo anuló tras acudir al VAR y observar una ligera falta del delantero, entre las protestas de Carlo Ancelotti.
Vistos ambos regalos, Brasil continuó agazapada el resto de la primera mitad, sin sufrir en defensa y generando peligro cada vez que combinaba cerca del área rival.
La primera de estas combinaciones acabó con la defensa escocesa salvando el balón sobre la línea, y en la siguiente Vinicius metió el tercero de la noche -el segundo legal-, al rematar un centro al palo largo que sobrepasó la mala salida del guardameta.
Con el 0-2 en el marcador, el partido pasó a ser un mero trámite para Brasil, que vio con tranquilidad cómo Marruecos no lograba golear a Haití y tenía garantizado el liderato del grupo.
Dando la victoria por asegurada, Ancelotti quitó a Casemiro, apercibido, y la afición brasileña comenzó a pedir la salida de Neymar, hoy por primera vez en el banquillo en el Mundial tras su lesión en mayo.
Fue necesario que cayera el tercero, tras un pase de Bruno Guimarães en el área de que dejó solo a Matheus Cunha, para que Ancelotti se ganara el favor de la ‘Torçida’ ordenando que el ’10, que no jugaba con Brasil desde octubre de 2023, cuando sufrió una grave lesión de ligamento cruzado y menisco en un partido de eliminatorias sudamericanas en Uruguay.
La afición escocesa, siempre protagonista allá donde viaja, se unió a los cánticos de ‘Neymar, Neymar’, que dieron resultado cuando el 10 del Santos entró al campo en el minuto 76 reemplazando a Matheus Cunha.
El delantero, máximo goleador histórico de Brasil con 79 tantos, y segundo jugador con más participaciones, con 129, no tuvo tiempo para mucho, pero cada una de sus intervenciones despertó el fervor de la grada.
En ausencia de Raphinha, que no volverá por lo menos hasta octavos de final tras su lesión contra Haití, Brasil sonríe por el regreso de su ’10’.
